Cambio de look a un reloj de cocina

7 de abril de 2014



Como no, el cambio de look se lo he de agradecer al washi tape.

Ahora más abajo veréis cómo era el reloj. Ese típico reloj, que está en la cocina, y que no tenía ni pila ni nada. Y que es más feo que feo.

Aunque ahora sí que no pega nada con la cocina (que es antigua), se ve más vistoso y útil, porque ahora, al menos se usa.

Los materiales usados son varios: tres modelos de washi tape, destornillador, papel de pegatina, troqueladora, cúter y spray blanco.

Previamente, antes de nada, limpié bien el reloj. Estructura y cristal.

Una vez limpio, lo desmonté. Si algo he aprendido del manitas de mi padre, es que no necesito un destornillador para desatornillar un tornillo. El caso es que en esta casa tengo cero herramientas. Busqué por los cajones de la cocina y cogí un cuchillo, y el abridor de botellas de vino. Probé con el primero, y nada. Así que, saqué la mini navajilla del abridor, y oye, en un minuto tenía fuera los cuatro tornillitos.

Quité el embellecedor y el cristal, y el resto del reloj se quedó en una pieza. No vi la forma de quitar la caja trasera y las manillas, así que tuve que tunear la parte frontal que era cartón) con las manillas. Pero bueno, no fue tan complicado.


Elegí un washi que me encanta, y pegué tiras en vertical, dejando sobrantes, tanto por arriba como por bajo.
Cuando llegué al centro, donde las manillas, pegué dos trozos de washi, y rematé con el cúter.

Y una vez cubierta toda la base, rematé los bordes, también con el cúter.

Nota: estaba tan centrada en cuadrar el washi, que no me fijé que se transparentaban los números. Podía haberlos tapado con spray o pintura blanca. Pero lo pensé tarde.


Aunque los números se transparentaban, quería marcar las horas de una manera diferentes. Algo que no fueran números.

En un trozo de papel de pegatina blanca, pegué una tira de washi negro y otra de washi rojo, y con la troqueñadora saqué 12 corazones: cuatro rojos y ocho negros.

Pegué cada corazón en su sitio.


Mientras tanto, el embellecedor que era azul, lo transformé en blanco con spray. Terminé de decorarlo con unas tiras de washi rojo, tanto por todo el exterior del borde, como por la parte de delante, con unas cuantas tiras. 

Después monté el reloj, volviendo a atornillar los tornillos con mi navajilla, y listo.


Reloj como nuevo.



¿Tienes algún reloj parecido?


Facebook ´´ Pinterest ´´ Twitter ´´ Bloglovin' ´´ Instagram

14 comentarios:

  1. que culta! yo tengo esa troqueladora del Tiger ;)

    ResponderEliminar
  2. Ideal te ha quedado! Hoy vamos las dos de relojes!

    ResponderEliminar
  3. ohhhhh, no parece el mismo!! te ha quedado genial!

    ResponderEliminar
  4. Reloj como nuevo!!!!;) genial!

    ResponderEliminar
  5. Que transformación! Ha quedado genial de verdad :D
    Un saludo
    http://everydayvictoriap.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  6. Me encanta la idea y el resultado! No puede ser mas bonito!
    Un beso.

    ResponderEliminar
  7. que idea tan genial!!!!quien no tiene en casa un viejo relog para tunear jejejej igual me animo !!!gracias por mostrar un saludo

    ResponderEliminar
  8. Increíble!! No parece el mismo, te ha quedado genial :)

    Feliz día♥
    María {La cajita de música}

    ResponderEliminar
  9. Menudo cambio, sin duda me quedo con el nuevo diseño.

    ResponderEliminar
  10. Cómo me gusta lo de reciclar cosas, no os ha podido quedar mejor!!!

    Besos!
    laura de miss lavanda

    ResponderEliminar
  11. Genial tu propuesta! muy alegre! Os ha quedado fenomenal. Enhorabuena!

    ResponderEliminar